Erosión de los suelos

La tierra o suelo, es el medio por la cual la madre naturaleza nos cedió prestado, para que la humanidad viviera alimentándose y erigiera en esta  el hogar donde guarecerse.

El ser humano, debido a la falta de educación, información o conocimiento, no respeta a esta como se la debería respetar, cometiendo desmanes con prácticas que lesionan en forma parcial o total ese mundo que tenemos a nuestros pies.

En la actividad agrícola, el uso de herramientas pesadas y cortantes, hacen que estas desarticulen las condiciones físicas y químicas del suelo, provocando en el corto plazo, la erosión del mismo y por ende la inutilización de este. También los cultivos extensivos en desniveles, sin respetar la curva de nivel o en nuestros propios reductos familiares, en los jardines, no tenemos la formación que corresponde para usarlo y restituir aquello que le hemos sacado para nuestra subsistencia.

En la antigüedad y actualmente nuestros hermanos ancestros, no solo lo respetan sino hacen un culto con ella con el agradecimiento y la promesa de cuidar de ella como si fuera un hijo o una madre, de ahí el culto a la madre tierra que se la rinde todos los años (Pacha mama) en el norte de Argentina en los valles Calchaquíes.

Luego de esta breve introducción- relato, voy a tratar la solución para la restitución y para que no volvamos a cometer más daño a nuestra querida tierra, porque ella es Dios y el padre universal perdona.

Las prácticas a seguir están basadas, en labores no agresivas con herramientas que no destruyan las condiciones físicas y químicas  y para ello se usa cinceles y/o rastras dejando parte del residuo  de cultivos anteriores. De igual manera usamos para sistematizar rodillos con púas, los cuales no son agresivos, removiendo el suelo sin darlo vuelta, esta última herramienta no existe en el mercado pues es de mi creación, estando muy pronto al alcance de muchos.